Wednesday, May 2, 2018

LA LITERATURA DE CHICHO PORRAS



SELECCIÓN DE POEMAS DE CHICHO PORRAS 

UNA PUTA ME HA LANZADO UN BESO  
“Las prostitutas hacen la calle por dinero.”  Cesare Pavese.

Una puta me ha lanzado un beso,
Beso babeado
De sus labios fríos,
Por las largas noches infestadas
De camas sin orgasmos
Y espejismos. 

Un reto más que acto
O que deseo
Un beso que sabía
A cuartos sucios
Y a sombras de burdeles
Imperfectos.

Me ha lanzado un beso presumido
Lejano, oliendo a polvo
Y a miseria,
Un beso que se expulsa
Con las carnes
Y no con la consciencia.

Sentí que no era mío ese beso.
Que nunca me había pertenecido:
Y por ser un engendro de la nada,
Caminé hasta mi casa silencioso,
Y me lavé la cara.



CHATARRA
Señor, ¿por qué trajiste a este mundo
Tantos seres hermosos y agraciados?
¿Con qué fin los creaste? ¿Por qué misión secreta?
¿Tal excusa de quiénes?
¿Por cuál imperativo?
Los ves despilfarrando los minutos del día
Con las caras ungidas
De un esmero infinito,
Clavando con sus carnes
Las puertas amparadas de los que por ser feos
No encontramos refugio.
Otras veces calientan fuegos de otros ardores,
Con sus pieles perfectas,
Y sus ojos bordeados de un reflejo indistinto,
Y la rutina en ellos es fortuita y holgada,
Y sus deseos, frases de oraciones tajantes.
Son entes que no huyen
Porque el mundo es su techo,
Ni se ocultan en huecos pululados de hormigas,
Fusionan los adverbios con mil clausulas nuevas
Para hablar con fantasmas al despuntar la noche…
Yo que los siento a diario en sus celebraciones
Cual estatuas de piedra sin sonido ni eco,
Las lágrimas se asoman a mi cara ordinaria,
Y mi voz desgarrada se llena de inmundicia.
¡Son gente tan hermosa, tan sumamente limpia!
Seres formando tonos de impolutas misturas,
Seres que van en
vía al paraíso eterno…
No se logra un espacio de feliz compostura
Cuando los feos lloran el color del espanto,
Mientras los bellos montan en su magnificencia
Caballos que cabalgan sus cuerpos a la gloria.
¡Gente hermosa, no hay dudas!
Donde no fue con fango que moldeaste sus vidas
Ni brotaron sus huesos de un suspiro de aire:
Por eso, señor nuestro: creador de este mundo,
Que un lapso divino les dotaste existencia
Con tu soplo infinito,
Por el bien de nosotros
Los simplemente hechos,
¡Escóndelos!
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DE ACUERDO CON LA HISTORIA
De acuerdo con la historia universal 

Un día cualquiera nos moriremos todos,
Nos comerán los gusanos intuitivos
Que esperan con sus dientes afilados
La hora alta de la comilona…
Seremos trozos de un basurero heroico
Cubiertos por la faz del infinito!
Habremos de cumplir
Nuestra tarea
Del modo más exquisito y digno:
Un hombre nuevo surgirá de ese amasijo
De polvo, mierda y alimañas muertas.
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LOS PUERCOS DE MALLORCA

Son tan hermosos los puercos de Mallorca
Con sus bucles trenzados
Y con bicharracos volando
La circular perfecta
De sus anchos hocicos. 

Son, no solo hermosos, sino afectivos
Deambulan por las calles
Con los ojos pegados a un punto
Imaginario de otra esquina,
Con aquella presteza de mañana
e luz que les deposita
Una corona sagrada
En la cabeza.

Son los descendientes del primer puerco
Que habito este mundo,
Y siguiendo las líneas paralelas
De la sacrosanta evolución:
Han habitado el mundo
Mucho antes y después que el homo sapiens.

Puercos cocineros, limpiadores de estufas
Puercos carpinteros y floristas,
Puercos maricas y divinos
Puercos solitarios y cantantes.
Puercos infinitos que tejen hasta la madrugada
Sus trajes festivos
Y sus estolas de muselina.
Puercos que se lanzan a la calle
Con la peluca rubia
Y los labios pintados de carmín.

Esos puercos de ojos traicioneros
Que vieron a George Sand desnuda
En una cama blanquísima,
La que gritó un auxilio tan penoso
Que el puerco se acercó a su cara
Y le plantó tres besos.

Puercos consagrados por la iglesia
Puercos artistas que tuvieron la suerte
De escuchar al mismísimo
Polaco escribir entre tos y matungueras
Los veintitrés preludios.

Puercos, puercos, puercos,
Desde el puerto de Palma
Hasta la cartuja de Valldemossa
Puercos con dientes postizos
Dientes con puercos galantes
Ojos, hocicos, quimeras
Fantasmas de puercos
Brotando a borbollones
Hasta por las teclas del piano de Pleven
Que movían las manos de Chopin.


LUCRECIA BORGIA

Puta hermosa y candidata
A ser emperatriz del mundo;
Lucrecia Borgia ha salido
Con su abanico emplumado
A caminar en silencio
Por las calles de Ferrara.

La gente la mira, y vuelve la vista
Y sigue el apogeo
por la Vía Porta Catena.
Lucrecia por ser la única
Hija de un Papa incestuoso
La ha coronado la gloria:
Con dos bocas
Siete ombligos y diecinueve pezones.

Divina; sus muslos densos
Derrumban la ciudadela
Por su pelambre púbica que baja
De los pechos hasta el vientre.
Cara triste y encogida
De pelo enmarañado y rojo
En un moño
Alto y esquivo,
Como Beatriz Portinari
Esperando eternamente
En un puente sobre el Arno.

Lucrecia… y a esta hora
Varias gaviotas pelonas
Surcan el cielo cobrizo;
Ella continua el camino,
Variando paso y mordida…
Un adiós como una raja
Perfecta en la noche tierna.
Noche que no ha descendido aun
Por las calles de Ferrara.

Ah, la duquesa perfecta,
La muerte embalsamada y loca
En el atuendo que lleva
Con una cruz y una tiara.

Lucrecia Borgia, el veneno
En el anillo de plata…
En el anillo de plata
En el anillo de plata


SE AVIENTAN LOS PEDOS

Hace noches que sueño que anochece
Una noche anochecida
De mis noches.
Anochecer se ha vuelto tan notorio
En la notoriedad del recorrido noctámbulo,
Que sin anochecer no se espera otra cosa
Que anochezca la noche por nosotros.

Pero, a veces, cierta noche anochecida
Se siente a pocas, profundamente oscura
Aunque por la luz, sea aun de día.

En la noche asumida de esa noche
Que anochece en las tinieblas
De nuestra alma.
Dicen los sabios de este mundo
-trastornado y decaído-
Que existe mucha más luminiscencia
 en esa noche que cargamos escondida
Que en la noche anochecida con estrellas.



UNA PUTA MUY VIEJA SE DEPRIME

Levanta la mirada, distante;
Una luna ovalada como un huevo
Le chisporrotea un poco de luz
Por la vereda.

Ya no visitará más a los callejones del pueblo
Ni volverá a pararse en la boca del túnel
Donde las putangas con blusas amarillas
Muestran sus carnes a los taxistas.
Hasta las grandes avenidas
Se le esconden de improviso
Bajo las cambreras
De los tacones sucios.

Está muy vieja
Vieja puta desahuciada.
Solitaria como una telaraña seducida
Por un horcón del techo.

Los perros, al ella pasar
Callan sus ladridos y apostan
Los ojos a una distancia infinita
Del horizonte oscuro de enero…

Y aunque parezca que viene
Azotando desde el noroeste
La más blanca nevada
Del año
Ella sigue camino a un camino
Que no tiene rumbo
Ni ubicación.


QUIEREN SER AMADOS


Quieren ser amados los fantasmas,
Incontables de incomprendidos,
Los alejados de la luz del sol
Y los aborrecidos por el tiempo.

Quieren ser amados
Presidentes y ministros,
Los soldados que armaron guerras y desastres
En tierras arropadas por esferas infinitas.

Están buscando amor los pobres
Que no tienen nada para comer mañana,
Que se arrastran por las tapias bajo los puentes
Con sus olores de ayer
Y el cansancio que les produce
El aburrimiento.

Están rogando por un poco de amor:
Los travestís nocturnos,
Las putas difíciles de olvidar,
Los hombres que buscan
La solución a sus desgracias
En la boca de un suicidio.

Quieren sentir amor los asesinos
En sus perfectos decretos inmorales,
Y los enfermos que yacen olvidados
En sus camas cetrinas y estrujadas.
Las amas de casa cuyos maridos
Las han dejado sazonando
El último potaje de los jueves
Sueñan con el amor por las vitrinas
De cristal pulido.


Quieren amor las lesbianas,
Las solteronas de sombrero azul pálido
Y tez de púrpura de Tiro.
Las arenas de los mares más grotescos
Ruegan por el amor de la marea,
Como también los heridos de muerte
Y los que buscan la salvación en un desastre.


Quieren amar los perros y las mariposas
Los enormes sicomoros de los parques,
Las lenguas de las chismosas desean el amor
Y las princesas abandonadas en sus atriles
Bajo sus telas de guarandol,
No pierden la esperanza de que un día las amen.

Quiere amar mi padre fallecido. ¡Dios nos coja confesados!
Mi madre que nos dejó hace cincuenta años; ¡San Simeón nos proteja!
Las viejas sin dientes. ¡Oh, santos de la piorrea!
Ingenieros sutiles con manos de ninfas,
Instructores de música
Cantantes y arlequines.


Quieren amar los ciegos, los destituidos
Las algas de un charco podrido y verde,
La mala voluntad quiere ser amada,

Y quieren que los amen también:
Los tuertos, los profetas
Los relegados al olvido
Los esquimales de Groenlandia
Y los diez mil poetas de Miami.

Desean ser amados los cadáveres,
Los soñolientos, los cobardes,
Hasta el cura de mi barrio,
En su homilía ruega año tras año
Para que alguien, un ser perdido,
Una caguama solitaria
Pudiese amarlo.

Quieren amor los astros,
Los conejos,
El signo de Capricornio,
La matriz de un elefante,
Y el algodón ensangrentado
De un paciente de cáncer.

Quiero yo que un día me amen,
Aunque sea mentira.

¡Tanta gente, Señor, tanta gente para tan poco amor!